Poemas de Julia de Burgos


A julia de burgos
Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga
porque dicen que en verso doy al mundo mi yo.
Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de burgos.


Canción de mi sombra minúscula
A veces la vida me quiere estallar en canciones
de angustia inesperada!

Yo quisiera quedarme en el secreto de mis penas

Cancion desnuda
Despierta de caricias,
aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo.
Estremecida y tenue sigo andando en tu imagen.
¡Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo!

Casi alba
Casi alba,
como decir arroyo entre la fuente,
como decir estrella,
como decir paloma en cielo de alas.

De la cita eterna
Lo saben nuestras almas,
más allá de las islas y más allá del sol.
El trópico, en sandalias de luz, presto las alas,
y tu sueño y mi sueño se encendieron.

De la intima agonia
Este corazón mío, tan abierto y tan simple,
es ya casi una fuente debajo de mi llanto.

Es un dolor sentado más allá de la muerte.

Donde comienzas tú
Soy ola de abandono,
derribada, tendida,
sobre un inmenso azul de sueños y de alas.


El hombre y mi alma
¡Qué caricia larga de acción me sube por las venas
anchas de recorrerme!

Me veo inmóvil de carne esperando la lucha

El rival de mi rio
Yo te fui contemplando desde la carne al alma,
y me sentí culpable de un extraño delito
que me subía a los ojos en chispeantes miradas,
y se rompía en mi rostro en rubor infinito.

Es un algo de sombra
Como si entre mis pasos se paseara la muerte
desde el cielo me miran consternados los astros.

Algo esconde paisajes a mis ojos de sueño.

No hay abandono
Se ha muerto la tiniebla en mis pupilas,
desde que hallé tu corazón
en la ventana de mi rostro enfermo.


Noche de amor
I Ocaso
¡Cómo suena en mi alma la idea
de una noche completa en tus brazos
diluyéndome toda en caricias

Proa de mi velero de ansiedad
¡Si fuera todo mar,
para nunca salirme de tu senda!

¡Si Dios me hiciera viento,

Río grande de loíza
¡Río Grande de Loíza!... Alárgate en mi espíritu
y deja que mi alma se pierda en tus riachuelos,
para buscar la fuente que te robó de niño
y en un ímpetu loco te devolvió al sendero.

Te llevarán
Para ese día de sombra que llegará, amor mío,
no risco volcado dentro de un manantial,
ese día de espanto y pañuelos al viento
catemos desde ahora, que la vida se va.

Velas sobre un recuerdo
Todo estático,
menos la sangre mía, y la voz mía,
y el recuerdo volando.


Viaje alado
Hoy me acerco a tu alma
con las manos amarillas de pájaros.
La mirada corriendo por el cielo,
y una leve llovizna entre mis labios.

Ya no es mío mi amor
Si mi amor es así, como un torrente,
como un río crecido en plena tempestad,
como un lirio prendiendo raíces en el viento,
como una lluvia íntima,

Yo fui la mas callada
Yo fui la más callada
de todas las que hicieron el viaje hasta tu puerto.

No me anunciaron lúbricas ceremonias sociales,



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