Poemas de Antonio Cisneros


Canto ceremonial contra un oso hormiguero
y la barriga
abundante
blanda


Es mi hijo menor
Es mi hijo el menor. El que tenga ojos de ver no tenga duda.
Las pestañas aburridas, la boca de pejerrey, la mismita pelambre del
erizo.


Las estaciones
1. Primavera

Cuando lleguen los tiempos
de la fiebre del oro, qué felices

Para hacer el amor
sobre los ojos de la muchacha, tampoco es buena la sombra
si el lomo del amante se achicharra

para hacer el amor.

Paracas
Desde temprano
crece el agua entre la roja espada
de unas conchas


Taberna
En las tinieblas los cuerpos envejecen
sin que nadie repare en el escándalo.

Un rostro amable y terso se confunde

Tranvia nocturno
Sido como fui el fauno real de Niza, la pantera -de
Argel- en el Hyde Park, gárgola alegre del
valle de Huamanga,
oh vedme convertido en el gorgojo tuerto del Danubio:

Un perro negro
Un perro. Un prado.
Un perro negro sobre un gran prado verde.

¿Es posible que en un país como éste aún exista un perro

Y van a decir que canto
Y van a decir que canto
desde la vanidad (o la ignorancia).

Ya no me importa, ratas,



DiarioInca.com
© 2007 - 2017
Hecho en Peru